¿Conoce usted su Biblia?
- Fecha de publicación: Sábado, 07 Marzo 2026, 21:27 horas
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Muy pocos cristianos conocen lo suficiente su Biblia como para no alarmarse frente a tantas cosas adversas que ocurren en todo el mundo. En Radio América, cuando ofrecíamos el servicio de noticias, de nuevo refrescábamos la memoria con lo desagradable y graves que son los titulares del día. Por un lado, muertes de hasta decenas de inocentes por bombas que colocan algunos grupos que demandan ciertos “derechos”. Por el otro, rehenes que fueron tomados por otro grupo que se autodenomina “Liberación”. También hay quienes tienden emboscadas aniquilando a cuantos puedan, o asaltando aldeas de gente pobre matando a cuantos encuentran. Tifón, lluvias que dejan miseria por doquiera, elevando las aguas hasta arrastrar a la muerte a humildes pobladores. Y no hablemos de drogas, asaltos a mano armada, el grave problema en el Medio Oriente, especialmente el cerco que parece cerrarse cada vez más en torno a Israel y su misma existencia como Nación.
Si usted no conoce la Biblia y debido a todo esto no puede entender por qué Dios permite todo esto... como suelen decir algunos: «¡No es para menos!» Pero podemos decir, por las Escrituras, que el mundo NO mejorará. Todo cuanto vemos son apenas los bordes de lo que espera a este planeta en crisis. La Biblia claramente dice que las cosas serán así, de modo que los estadistas mundiales, aun los más brillantes, no verán otra salida, que unificar a todas las naciones del mundo e implantar un solo gobierno. Entonces, se supone, habrá una “equitativa” distribución de las riquezas, se acabarán los pobres, nadie matará a nadie por robarle dinero, ni habrá necesidad de tomar rehenes, ni traficarán con drogas, ni falta de dinero para la salud... ¿No le suena familiar este... “paraíso”?
Según la Biblia, la Iglesia cristiana, es decir, todos aquellos que recibieron a Jesucristo por Salvador, tendrá que ser retirada de este mundo y llevada a la presencia de Su Salvador. Esto ocurrirá sin ningún otro aviso, más que lo que ya se nos dice en el Nuevo Testamento. Esto se llama “arrebatamiento”.
Ni bien ocurra, habrá un cambio grande en todo el mundo, porque ahora desaparecerá la última barrera para que Satanás en persona, por medio de su personaje, llamado el Anticristo, tome las riendas del mundo y lo gobierne. Este periodo, que durará sólo siete años, se llama “La Gran Tribulación”. Durante este tiempo morirán dos tercios de la raza humana, mucho debido al hambre, millones como mártires de Cristo. Estos serán aquellos que no recibieron a Jesucristo antes del arrebatamiento, pero entonces sí, lo harán. Morirán otros muchos de hambre y también debido a guerras que el mundo jamás ha visto.
Pasados estos siete años de Gran Tribulación, el Señor, junto con todos los redimidos regresará y ordenará nuevamente el mundo, de modo que la naturaleza, el reino animal, el vegetal, la ecología en general, todo será tan hermoso como lo era cuando Adán y Eva vivían en el Edén, antes del pecado. Esto se llama Milenio o Reino Milenial. Será entonces cuando ya, no el Anticristo, sino Cristo mismo, estará reinando como dueño y Señor de todo el planeta.
Cuando terminen los mil años, entonces resucitarán todos los no salvos y tendrán que comparecer ante lo que la Biblia llama... “El Gran Trono Blanco”. Todos cuantos comparezcan allí, serán juzgados, condenados y echados en un lugar que la Biblia llama “lago de fuego”. En ese lugar estará también Satanás y otro individuo que habrá sido su ayudante, llamado, “el falso profeta”.
Cuando termine el juicio en el Gran Trono Blanco, los salvos estarán por la eternidad en la compañía de todos los redimidos, sirviendo al Señor y Salvador.
Ya nunca más habrá dolor, ni cansancio, ni envejecimiento, ni muerte, ni nada de aquello que ha causado tanto sufrimiento y tanto dolor.
Una pregunta crucial: «¿Está usted preparado para el momento del arrebatamiento?»
Millones de personas que han vivido rodeadas del conocimiento de estas cosas, pero que no se detuvieron para ajustar cuentas con Dios, descubrirán su trágico error.
Es probable que usted tenga un montón de preocupaciones, ya sea de carácter económico, de salud, sus hijos, su cónyuge, sus metas inalcanzables o incluso le preocupe la situación mundial y lo que pudiera suceder.
La recomendación es que tome el atajo y resuelva su verdadero problema. Reconcíliese con Dios y entonces, pase lo que pase, usted nunca tendrá que lamentar.
No sea indiferente, no endurezca su corazón, no desprecie la salvación que Dios le ofrece. ¡Mañana podría ser demasiado tarde!
“Mirad, hermanos, que no haya en ninguno de vosotros corazón malo de incredulidad, para apartarse del Dios vivo; antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado” (He. 3:12, 13).