No depende del que quiere
- Publicado en Boletin Dominical
Bien podríamos incluir en la misma línea de la elección divina las palabras de Romanos 9:16: “Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia”.
Si tomamos como contexto Romanos 9:1-5: “Verdad digo en Cristo, no miento, y mi conciencia me da testimonio en el Espíritu Santo, que tengo gran tristeza y continuo dolor en mi corazón. Porque deseara yo mismo ser anatema, separado de Cristo, por amor a mis hermanos, los que son mis parientes según la carne; que son israelitas, de los cuales son la adopción, la gloria, el pacto, la promulgación de la ley, el culto y las promesas; de quienes son los patriarcas, y de los cuales, según la carne, vino Cristo, el cual es Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos. Amén”. Debemos notar que cuando Pablo dice que su amor es tal por los propios de su pueblo lo expresa así en Romanos 9:3, 4.
