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Echar el pan sobre las aguas

(Eclesiastés 11:1)

Examinemos algunas sorpresas a fin de entender mejor lo que leemos en Eclesiastés 11:1.  Tomemos los siguientes ejemplos:

1. Mirando por la ventanilla del ferrocarril, una niña sintió que había entrado en su ojo una partícula de carbonilla del humo de la máquina.
Como sea que la niña se quejase para librarse de lo que la hacía sufrir, de nada le sirvió.  Un caballero sentado cerca le ofreció su ayuda, pero la madre no aceptó, desconfiando de lo que podría suceder si el desconocido entraba en funciones.

Al día siguiente, después de una mala noche la niña tuvo que ser llevada al oculista, ya que su dolencia se había agravado en gran manera.
La sorpresa de la madre fue grande cuando vio que el oculista era nada menos que el desconocido del tren.

Muchas veces ocurre algo similar, tal como el caso de un médico que caminaba por una vereda de su ciudad y deseaba tomar agua, razón por la cual tocó el timbre de una casa y le sale a recibir una niña de corta edad, preguntándole si le podría ayudar en algo... «Sí hija mía ¿podrías darme un vasito de agua?» -«Perdone, pero no tenemos agua fría, sin embrago, hay leche ¿le gustaría tomarla?» -«¡Con mucho gusto!», le contestó el médico. -«¿Le gustaría más leche?» -«¡Sí, por favor!»  Así que el médico logró satisfacer su sed sin costo alguno.

Pasaron algunos meses y al mismo médico le tocó operar a una dama joven de apéndice.  Se miraron ambos y se reconocieron.  Ella se dio cuenta que él era el que tomó la leche.  También él reconoció que ella fue la que le sirvió.

Terminada la cirugía y ya dada de alta la paciente, cuando llegó el momento de pagar la cuenta, el balance que el médico dejó fue:  «Cuenta pagada con dos vasos de leche».

Vale la pena echar el pan al agua para hallarlo quién sabe cuándo y dónde.  Así que… “Echa tu pan sobre las aguas; porque después de muchos días lo hallarás” (Ec. 11:1).

Si alguna vez leyó este texto y no lo pudo interpretar, es exactamente lo que la niña hizo al darle ese vaso con leche fría al médico que la operaría algún tiempo después.

¿Imaginó ella que algún día a cambio de tan poco el médico le daría mucho más?  La cirugía no le costó nada.  Valió la pena echar el pan sobre las aguas.  ¡Cuántas veces habremos tenido una experiencia parecida sin siquiera darnos cuenta!

Lo que el autor de Eclesiastés nos dice es que no debemos ayudar a alguien si esperamos recibir más de lo que damos.

“Echar el pan sobre las aguas”, pensamos en un arroyuelo, donde algún animalito lo aprovechará, pero quien lo hace sabe muy bien que no recibirá ninguna recompensa por eso.

2. Vivía en la ciudad de Richmond un hombre bondadoso, conocido por el nombre de juez Marshall.  Siempre tenía cuidado de juzgar con justicia a todos los hombres con quienes tenía que tratar.  También era tan bueno como justo.

Una noche, yendo a su casa, pasó por un negocio donde un joven estaba blasfemando porque no podía encontrar a alguien que llevase a su casa un pavo que había comprado.  El juez se adelantó y le preguntó:
-«¿Dónde vive usted, joven?»

Le dijo al señor Marshall su calle y su número, no conociendo a quien le hablaba.

Cuando llegaron a la casa del joven, éste preguntó al juez cuánto le debía.
-«No me debe nada; no fue ninguna molestia porque tuve que pasar por la puerta de su casa.  Si en lo futuro puedo hacerle algún servicio, estoy completamente a sus órdenes.  ¡Buenas Noches!»

Cuando el juez se había ido, el joven, preguntó a su vecino:
-«¿Quién es ese anciano tan bueno?»
-«¡Qué! ¿No lo reconoció?» - contestó el vecino.  -«Es el juez Marshall, juez de la Corte Suprema de Estados Unidos».

Con frecuencia tenemos gratas sorpresas al encontrarnos con algún personaje, cuya ayuda podría sernos muy oportuna en caso de necesidad.

Ahora entendemos mejor lo que el escritor sagrado nos dice en Eclesiastés 11:1.

Saliendo de un tema a otro, queremos recordar que, aunque todos cometemos errores con mucha facilidad, es necesario que tengamos cuidado al mencionar nombres y términos bíblicos.  Por ejemplo, algunos hermanos quienes, en lugar de decir Juan, dicen Juam.  Es “ene” no “eme” al final.  Nunca una dama debe figurar como… “estudianta”, porque no debe ser así; también si estudiara canto, se diría que ella quiere ser “cantanta”.  ¿Le parece que está bien?  El hecho que los políticos llamen a la Presidente, por ser una mujer, diciéndole “Presidenta”, de ninguna manera significa que es nuestro deber imitar esos errores para no perder la ignorancia.

En los colegios, incluso en las universidades, existen cátedras del idioma español actualizadas.  De ser así, bueno sería que nuestros jóvenes estudiantes pregunten a sus profesores el cómo y por qué se toleran estos terribles errores en publicaciones de revistas y diarios.

Lo insensato de Dios - PIV

Si quiere ganar el mundo, llévele el Evangelio  al pueblo judío primero

Esta es la paradoja favorita.  Es tomada de la prioridad que declara el apóstol Pablo cuando dijo: “Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente...” (Ro. 1:16a,b).  A todos los lugares a donde iba, Pablo primero visitaba las sinagogas.  Esto fue cierto en Salamina, Antioquía, Iconio, Tesalónica, Atenas, Corinto, Éfeso y en otros lugares, así está registrado en la Escritura:

Lo insensato de Dios - PIII

Si quiere conservar algo, regálelo

Las posesiones terrenales son temporales, transitorias e ilusorias.  El Señor dijo en Mateo 24:35a, que un día “El cielo y la tierra pasarán...”.  También dijo el apóstol en 2 Pedro 3:12b, que “¡ ...los cielos, encendiéndose, serán deshechos, y los elementos, siendo quemados, se fundirán!”  Es decir, que todo el universo físico pasará.

Lo insensato de Dios - PII

En nuestra columna anterior el subtítulo decía: “La libertad verdadera proviene de ser un siervo”, esto se refiere a la tendencia que existe entre la humanidad en general, es que entre más confiamos en las armas, más efectivos seremos en la guerra.  Todos se sienten impresionados con las demostraciones externas de poderío militar.

Lo insensato de Dios

Dijo el apóstol Pablo por inspiración Divina: “Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres” (1 Co. 1:25).  La palabra “insensato” en el pasaje bíblico citado, se origina del término griego «moros», del cual se deriva la palabra «morón» que, de acuerdo con el Diccionario de la Real Academia Española, significa «idiota, que padece idiocia».

Gratitud a Dios por un año más

Debemos admitir que esta nota lo hemos preparado “el año pasado”, pero pensando en los lectores trataremos de recordar que estamos en “el año que viene...”  Como el ministerio de Radio América cubre toda clase de personas, deseamos decir algo a cada una de ellas:

Salvación sin o con religión

Salvación  sin  o  con  religión

“Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana. La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo”
(Stg. 1:26, 27).

La RELIGIÓN siempre tiene que ver con las obras que una persona hace en cumplimiento, de lo que piensa que su “dios” o dioses requieren.

Un cristiano, si ha de ser religioso, habiendo sido salvo, estará inclinado a hacer lo que la BIBLIA ENSEÑA en cuanto a la conducta en su vida diaria.  Tratará de conducir su vida a lo bueno y no ignorar lo que la Biblia prohíbe a todo cristiano.

Otros textos que mencionan la palabra religión encontramos en Hechos 17:22 y 23; 25:18 y 19; 26:4 y 5.

¿Cómo  es  el  salvo, pero  no  religioso?

Es igual, y a veces peor que el no salvo.  Vamos a visitar a algunos de estos nuestros hermanos NO RELIGIOSOS.

1. Ellos no crecen en el conocimiento de las doctrinas bíblicas: “Acerca de esto tenemos mucho que decir, y difícil de explicar, por cuanto os habéis hecho tardos para oír” (He. 5:11).
2. Se llaman “carnales”.  Son los no religiosos: “De manera que yo, hermanos, no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no vianda; porque aún no erais capaces, ni sois capaces todavía, porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como hombres?” (1 Co. 3:1-3).
3. Se llaman “niños”.  Tienen años de ser cristianos, pero actúan como recién salvos (Ef. 4:14-16).
4. Pueden cometer pecados inconcebibles para un cristiano: “De cierto se oye que hay entre vosotros fornicación, y tal fornicación cual ni aun se nombra entre los gentiles; tanto que alguno tiene la mujer de su padre” (1 Co. 5:1).
5. Probablemente estén saturados de dones, pero, aun así, puede tratarse de cristianos de muy baja estatura espiritual y moral (1 Co. 1:7-9).

Cosas  que  ellos debían  dejar

Es fácil notar, por lo que Pablo escribe a algunas iglesias, cuán pobres eran en su vida espiritual.  A continuación, visitamos a algunas de esas Iglesias:

En Corinto

  • Una verdadera muestra de dones.  Canto, declamaciones, oraciones, discursos bien elaborados.  Gente bien vestida.  Una serie de mezcla de apariencias mundanas y comportamiento escandaloso.
  • Hermanos que no se hablan entre sí porque están en pleito ante los tribunales mundanos (1 Co. 6:1-8).
  • Pecados tales como fornicación, adulterio, homosexualismo, alcoholismo, estafas, avaricia, robo: “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios. Y esto erais algunos; mas ya habéis sido lavados, ya habéis sido santificados, ya habéis sido justificados en el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios” (1 Co. 6:9-11).
  • Pero lo dicho no era lo suficientemente “picante” para un cristiano, hay muchas otras cosas más en la vida de una Iglesia sin religión: “¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne. Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él. Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; mas el que fornica, contra su propio cuerpo peca. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” (1 Co. 6:16-20).

En el versículo 15 Pablo les recuerda que el cuerpo del cristiano es miembro de Cristo.
• En el mismo versículo dice que es imposible que al mismo tiempo ese cuerpo sea de una ramera.
• En el versículo 16 él dice que quien se une íntimamente con una ramera es uno con ella.
• El que se une con el Señor, “es un espíritu con él” (v. 17).
• En el versículo 18 Pablo los urge a que huyan de la fornicación.  Eran tan carnales que seguramente creían que estaba bien vivir en el pecado.  Total, la salvación era por gracia.
• Luego Pablo les dice que ahora que son cristianos, sus cuerpos son templos donde habita el Espíritu Santo (v. 19).
• Finalmente les recuerda que ellos habían sido comprados por un alto precio, por lo cual pertenecían al Señor.
• En el capítulo 7, Pablo enumera los problemas matrimoniales.
• En el capítulo 8 los problemas con lo sacrificado a los ídolos.
• En el capítulo 9, Pablo defiende su apostolado, porque esos hermanitos carnales comenzaron a dudar de su apostolado.
• En el capítulo 10, Pablo les habla sobre el pecado de la idolatría.
• En el capítulo 11 les habla sobre el vestir.  Los amonesta en contra de la borrachera cuando suponían celebrar la Cena del Señor (11:17-22).  También habla de la seriedad de esta conmemoración.
• En el capítulo 12 habla de los dones espirituales, porque algunos de ellos querían ser lo que no eran.
• En el capítulo 13 habla sobre lo que es el verdadero amor, especialmente en los versículos 4-8.
• En el capítulo 14 habla del don de lenguas.  Compare Santiago 3:1-12.
• En el capítulo 15 Pablo les habla de la resurrección de Cristo y la resurrección de los muertos.

Se puede decir que la Iglesia de Corinto tenía para todos los gustos.  Lucía su carnalidad, su perpetua infancia, su conducta mundana y era cristiano.

Pero... tal vez la prueba más clara de la miserable conducta de esta Iglesia, porque no deseaba practicar la fe cristiana (rechazaba la religión) la tenemos en el capítulo 5 de esta su primera carta.  ¡Esta Iglesia toleraba los más repugnantes pecados!
Nosotros podemos llamar a esto... SALVACIÓN  SIN  RELIGION.

De Europa (de  Grecia) nos vamos al Asia menor, a Galacia
En Gálatas 5:16-26, Pablo les dice lo que deben dejar, entre otras cosas:

  • Adulterio.
  • Fornicación.
  • Inmundicia, lascivia.
  • Idolatría, hechicería, enemistades.
  • Envidias, homicidios, borracheras.
  • Orgías y cosas semejantes a estas.

A cambio, les dice lo que deben adoptar, si dejaban lo primero:

  • Amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe.
  • Mansedumbre y templanza.

La larga lista primera, es la conducta de la SALVACIÓN SIN RELIGIÓN.  Pablo les ofrece el perfil de una Iglesia CON RELIGIÓN.
Continuará...

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